El Mercado de Loulé



Hay lugares que no puedes dejar de conocer si vienes al Algarve. La verdad es que son muchos, pero uno de ellos, de esos que te atrapan, es el Mercado Municipal de Loulé, sobre todo si la vista es, como solemos hacer nosotros, los sábados por la mañana. Es el momento de mayor bullicio, de efervescencia de esta ciudad, gracias al desembarco de los productores de pueblos como Querença, Alté o Salir que exponen las ricas y variadas mercancías de sus huertos en las calles aledañas del Mercado.

Ruta de leyendas en Olhao





Olhão tiene una identidad tan especial que nunca deja de sorprenderte. La trama urbana del corazón de la ciudad, frente a la ría y el Mercado, son un laberinto de pequeñas callejuelas salpicadas de antiguas casas, algunas abandonadas, otras habitadas y llenas de misterio, que se extienden desde el barrio de Levante al de Barreta. Casas coronadas, en lugar de tejados, por azoteas hacia la ría, que le dan una apariencia de cubo a estas viviendas típicas de pescadores.

Restaurante Parrilla Natural



Si a la mejor carne del mundo, o al menos una de las de mayor fama como es la uruguaya, le unes un elegante restaurante con un ambiente único y un excelente servicio, el resultado es un almuerzo brillante. Eso es lo que ocurre los domingos en el restaurante Parrilla Natural de Almancil.

Museo del Traje, el secreto de São Brás de Alportel



La primera vez que llegue a São Brás de Alportel y entré en el Museo del Traje pensé que sería el escenario perfecto para una gran serie inglesa, de esas que tan bien retratan la época victoriana y reflejan la sociedad de aquel momento. Una serie, eso sí, a la portuguesa, donde podría verse reflejado el ambiente ‘excitante’ de una villa a principios del siglo XIX, que protagonizó  ‘la fiebre del corcho’ en el Algarve y Portugal, convirtiéndose en la primera productora del mundo.

Cantinha O Charneco, sabores algarvios




Estômbar, muy cerca de Lagoa y Portimão, es un nombre de los que pasa desapercibido en la gran lista de destinos que tiene el Algarve. A pesar de ser una de las villas más antiguas de esta región, con un importante papel histórico en la lucha entre musulmanes y cristianos, es una gran desconocida para muchos. Sin embargo, para  nosotros es uno de esos lugares imprescindibles, donde siempre acabamos enviando a amigos y conocidos por varios motivos: el Sito das Fontes, un parque natural muy singular y espectacular, sobre todo si viajas con niños; la bodega, hotel y centro de arte Quinta dos Vales, y la tasquinha O Charneco.

Hotel Monte da Lúa




La versatilidad del Algarve te brinda la oportunidad de vivir una escapada romántica de diferentes maneras y, a la vez, todas ellas únicas. Los contrastes de esta bonita región te permiten una aventura apasionada en un recóndito refugio rural, entre almendros y madroños; o porqué no en un hotel de lujo con un gran ventanal frente al mar. Una de las cosas que más nos gusta cuando viajamos al Algarve es perdernos por los caminos rurales, entrar y salir de pueblos por diferentes carreteras como si buscáramos en un gran laberinto la salida a no se sabe qué lugar. En uno de estos rallys campestres fue como dimos la primera vez con el hotel Monte de Lúa, casi en el preciso momento de dar marcha atrás con el coche en un camino de tierra que parecía no desembocar en ningún lado. 

Restaurante Sabores da Beira en Castro Marim



Para la mayoría de sus vecinos, el Algarve es sinónimo de rico banquete. Son muchos los que cruzan la frontera buscando una buena mesa, tras los sabores del pescado o el pollo asado en sus grandes barbacoas, el afamado arroz, la cataplana o los guisos caseros.  Nosotros somos de esos. Esta región, como ocurre en otros muchos aspectos, es versátil y llena de contrastes en su gastronomía y eso es lo que la hace precisamente atractiva. Puedes disfrutar de un sofisticado plato de cocineros con ‘estrellas’ en locales de lujo y deleitarte igualmente de las recetas cocinadas a fuego lento en humildes cocinas, como lo hacemos cada vez que vamos al restaurante Sabores da Beira en Monte Francisco.