La playa de Falesia, la más linda del Algarve





Cuando me preguntan cuál es la playa más bonita del Algarve siempre respondo “depende para qué”. Hay tantas playas y tantas calas realmente sublimes que es difícil poder decantarse por una sola. Cada una de ellas tiene un particular atractivo, un matiz distinto según la estación del año o la hora del día, e incluso utilidades diferentes: para enamorarte, para pasar el día en familia, para el deporte, para caminar, para esconderse, para sorprenderte, para una puesta de sol, para hacer nudismo, para bañarte…

Pues aunque yo no sea capaz de decidir, está claro que si hay muchas personas que saben con certeza cuál es su playa favorita. Así en la reciente encuesta de TripAdvisor a sus usuarios sobre las 25 mejores playas europeas, dos de ellas son del Algarve: la playa Dona Ana de Lagos, en el puesto 20, y la playa de Falesia de Albufeira en el número 21, calificada como ‘la más linda’. No puedo hacer un ranking, pero si les puedo asegurar que, sin lugar a dudas, la Praia da Falesia es espectacular. 


Hasta el año 1998, fecha en la que visité por primera vez la costa de Lagos, Alvor y Carvoeiro, nunca antes había oído el término falesia. Y falesia es el elemento geográfico que más caracteriza toda la costa algarvia desde el final de la Ría Formosa, a partir de Vilamoura, hasta la Costa Vicentina. La gran mayoría de la línea costera algarvia está protegida por preciosos acantilados, que conforman coquetas calas, playas y las famosas grutas de esta región.


La playa algarvia que lleva el nombre de Falesia comienza en Olhos de Água, Albufeira, y se extiende, a largo de casi ocho kilómetros, hasta el principio de la marina de Vilamoura, donde las montañas acaban desapareciendo. 



El lugar es un extenso arenal flanqueado por un acantilado muy sui generis, con vetas de tierra rojiza y blanca, salpicado de arbustos y coronado por precioso pinares en la cima, desde donde las vistas del mar son únicas. Su aspecto es realmente singular, porque las piedras de las laderas, erosionadas por la brisa del mar y la lluvia, parecen esculpidas por un virtuoso artista, con cierta similitud en miniatura el mismo ‘cañón del colorado’.


Encima de estos acantilados se esconden algunos de los hoteles y resorts más bonitos y lujosos del Algarve, como el Porto Bay Falesia, el hotel Sheraton y el resort Pine Cliffs, de la cadena Luxury Collection, con su campo de golf encima del mar, el nuevo hotel de cinco estrella Epic Sana y el hotel Falesia.


A lo largo de todo el trayecto de los acantilados tienes varias bajadas a la playa desde diferentes puntos, a través de caminos sinuosos, largas escaleras o incluso un ascensor panorámico desde los jardines del Sheraton. 



La playa de arena crema y con un agua cristalina es tan extensa que es una de las preferidas para caminar y hasta en verano, a pesar de la afluencia, encuentras tramos semidesiertos.


Aunque tienes que visitarla en la temporada de baños y disfrutar del ambiente de sus restaurantes y chillout, una visita en invierno a la orilla del mar por este arenal es un paseo en el paraíso. 



Nosotros lo hicimos un día de febrero en el que, a pesar de la llovizna en los pueblos más cercanos y la amenaza de temporal en el horizonte, la playa ofrecía un microclima propio, templado, auspiciado por el refugio de los propios acantilados. Tanto que, tras varios minutos de paseo, aquella temperatura nos acabó dejando sin el abrigo.


Bajamos por un lugar realmente bonito para comenzar nuestro paseo por la playa: el acceso desde el Barranco de Belharucas, un punto por el que además pasa la Vía Algarviana, una gran ruta señalizada para recorrer a pie o en bicicleta de 300 kilómetros que parte desde Alcoutim al Cabo de San Vicente y que puedes recorrer en diferentes tramos marcados.



Nos dirigimos hacia la playa por una estrecha cuesta de tierra, rodeada de pinares, donde anidan numerosos y bonitos abejarucos, pájaros que le han dado nombre a este lugar.


El camino es realmente frondoso y en el tramo final de la bajada, cerca de un coqueto merendero bajo los árboles, ya se empieza a divisar el mar. 


Ya en la playa, frente al mar, a la izquierda una alta montaña sirve de barrera y frontera con Olhos de Água y a sus pies el suelo se cubre con numerosas rocas, que con las bajadas y subidas de mareas forman caprichosas piscinas o charquitos infantiles para el verano. 


Desde aquí comenzamos un delicioso paseo mañanero por la playa, sorprendidos por las tonalidades de grises que adquiría el color del mar con el reflejo de las nubes. Aguas que se iluminaban con los pocos rayos de sol que conseguían colarse entre la borrasca. 


El efecto luminoso, la calidez del clima, la soledad de la playa y el exclusivo ruido de la olas y los pájaros hicieron que aquel día la Praia de Falesia nos pareciera más bonita que nunca, la más linda del Algarve.

1 comentario:

Gracias por tu comentario! Obrigado!