Primavera con gusto en las cocinas de Odeleite




¿A quien no le gusta la primavera? La nueva estación no sólo extiende una amplia moqueta de flores y de verdor por el campo, sino que además llega cargada de sabores. En Odeleite, esa pintoresca aldea de Castro Marim, no sólo anuncian el cambio estacional los pasteles de Cuaresma; las cocinas de sus restaurantes huelen a guisos de grão, gallina y peces de río. Empieza la ruta Primavera com Gostos, un paseo gastronómico del 21 de marzo al 5 de abril por las recetas más auténticas y tradicionales del Guadiana algarvio.




El año pasado estrenamos la primera edición de Primavera con Gostos en Casa Merca, fue allí donde descubrimos la famosa y sabrosa sopa de fidéus y, este año, no hemos querido dejar de ser los primeros. Así que el 21 de marzo ya estábamos a la hora de comer en Odeleite, decidiendo con que restaurantes abríamos esta segunda edición de un evento rico y entrañable. Una cita que te lleva no sólo a conocer las costumbres gastronómicas y las especialidades gastronómicas del Algarve rural, sino también a conectar con sus gentes.


Los restaurantes participantes son: Casa Merca (cierra domingo), Bela Vista y Camponês en la misma aldea de Odeleite,  Alberto's en Alcaria y Os Arcos en Foz de Odeleite (cerrado del 26 de marzo al 2 de abril). 

                      

Aunque cada restaurante tiene su menú propio para este acontecimientos con varios platos que ofrecer, como denominador común sobresale la açorda de galinha, la caldereta de peces de río, el ensopado de ánguilas, el cocido y el borrego. En el apartado de postres triunfa la torta de amêndoa, aunque también hay otras propuestas muy golosas.


Bela Vista tiene en su menú: entrecosto como migas, açorda de galinha, ensopado de cabrito y ensopado de enguias. Completa la propuesta enchidos y queso como entradas y tarta de almendras y de algarroba.

Borrego
O Camponès ofrece como entradas enchidos, queso, ensalada de pulpo y oreja de cerdo con culantro y ajo. De platos principales jabalí a la camponesa, bacalao con pimientos, asado y patata a murro, borrego de la casa, ensopado de ánguilas y ensopado de borrego. Para el final tarta de almendra y pudim.

Bacalao con pimientos
En Merca sigue su sopa de fidéus, a la que une el cocido a la portuguesa y la sopa de tomate con peces del río. De sobremesa dulce de almendra con miel y algarroba. 

Sopa de Fidéus
Y en Os Arcos, junto al Guadiana, tienes una amplia oferta con habas a la montañera, guiso de ánguilas, bacalao na Telha, açorda con peces del río y conejos. Termina el menú con migas dulce con almendras y tres sabores de Foz de Odeleite. 

Conejo
En todos ellos hemos comido siempre bien, muy bien, pero había que decidirse por alguno para empezar y lo hicimos por Albertos, un modesto café en una pintoresca aldea en medio del campo en su momento más sublime.




El menú que propone la familia Albertos para esta ocasión es queso, aceitunas y jamón de entrada; como plato principal Açorda de Galinha, Cozido de Grão, Borrego no forno y caldereta de peces del río.


Empezamos con un delicioso queso fresco, el queso de Juan, un cabrero de Foz de Odeleite que posiblemente haga el mejor de toda la zona. Tan rico estaba que acabamos con tres quesos, acompañado por el pan casero.

                 

Para sorpresa de los seis comensales, en poco tiempo teníamos dos grandes cazuelas con cocido y açorda de gallina.


El cocido con los garbanzos, la col y un contundente acompañamiento de carne de cerdo (tocino, jamón, manitas, oreja...). 


El protagonista de la otra gran cazuela, la açorda, era el pollo guisado en un sabroso caldo con rebanadas de pan migado, garbanzos, culantro, tomate y ajo frito. Aquello nos supo a gloria en un día, donde el color gris del cielo invitaba a guisos calientes como aquel.

Si una imagen vale más que mil palabras, el aspecto de la cazuela da cuenta de lo rico que estaba todo. 
Comimos como reyes en cantidad y calidad, pero aún así hicimos un hueco para la tarta de almendra y el café. Un dulce crujiente y tostado por fuera, relleno por una crema casi liquida de almendras, una delicia de la pastelería Bolinha de Vila Real de Santo António, que sirve a este restaurante. 

No acabo aquí el banquete, el dueño, simpático, charlatán y amable, nos hizo más dulce todavía el final con el regalo de una copa de amarginha y un paquete de flor de sal de Castro Marim. 

Abandonamos Alcaria y Alberto's con un buen sabor de boca, no sólo por aquella rica comida casera, por un almuerzo cordial entre amigos, sino también por el ambiente entrañable que propicio confidencias con nuestro anfitrión y los lugareños. ¡Fue un GUSTO conocerles!





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