Fiesta de los Santos Populares en el Algarve




Una de las anécdotas más divertidas y uno de los recuerdos que compartimos de manera recurrente con nuestros amigos es nuestra experiencia en las Fiestas de los Santos Populares. Fue en Vila Real de Santo António en la plaza Marqués de Pombal,  en una de esas últimas noches calurosas de junio, cuando nuestros vecinos se disponían ya a despedir la festividad más popular de este país. Allí estábamos nosotros, sentados en medio de la plaza, como un algarvio más, comiendo sardinas, bebiendo vino y bailando con el Dúo Reflexo, sin ningún miedo al despertador, que debía sonar a las 7 de la mañana del día siguiente. Después de aquello tengo claro que quien no vive esta fiesta portuguesa no conoce un parte esencial de la identidad de este país. 


Durante mucho tiempo cuando viajábamos durante el mes de junio al Algarve nos sorprendía la coincidencia en muchos de sus pueblos de guirnaldas de vivos colores adornando sus calles. En medio de algunas de las plazas y calles más típicas se levantaban altos mástiles (mastros), recubiertos de papeles de colores, adornados con hierbas del campo, y desde ellos salían varias guirnaldas formando lustrosos arcos bajos los que se bailaba al llegar la noche.



Era habitual encontrarse los días primeros de junio a niños, padres y abuelos decorando sus calles. 



Y nos sorprendía en las tiendas y en los escaparates de bares y restaurantes las macetas de albahaca con imágenes de santos, donde se ‘sembraban’ mensajes escritos en papel. Con el tiempo nos dimos cuenta que todo ello formaba parte de los ritos de la festividad más popular e importante de todo Portugal: los Santos Populares.



Quien no vive la Fiestas de los Santos Populares en Portugal, realmente no conoce la esencia del país vecino. La festividad, que se celebra durante todo el mes junio, es una gran verbena nacional que llena calles y plazas de cualquier aldea, pueblo o gran ciudad de sardinas, música, liturgia y mucha diversión.   



Una costumbre colectiva con la que el pueblo portugués festeja la llegada del verano, rindiendo devoción a los tres santos juninos: San Antonio, San Juan y San Pedro. Realmente, los Santos Populares son como un gran carnaval, sin disfraces, pero si con desfiles y marchas, las que se popularizaron con Salazar y se conservan todavía; con la alegría inundando las calles; y con el ruido contagioso de la música al llegar la noche.



Los Santos Populares son una de las muchas cosas que hace especial a este país, por ese ambiente sano de convivencia y alegría que se respira, como el de las antiguas fiestas de pueblos. Una costumbre nacional que llena de verbenas, o arraial como la llaman ellos, las calles de todo Portugal. 



Aquella noche de junio, después de un intenso día de playa, la música que se oía junto al puerto de Vila Real de Santo António nos atrajo a su plaza más popular. La plaza Marqués de Pombal estaba más bonita que nunca, y el obelisco se integraba en la decoración y parecía levantarse como una continuidad misma del mastro.




En torno al arco se situaban tenderetes de comida con mesas y sillas de quita y pon, durante el día. El rico olor a sardinas y chorizos asados nos llevó a sentarnos junto al kiosco del Núcelo Sportinguista, con la iglesia en frente y una panorámica excepcional de la pista de baile. 



Allí vivimos nuestro delicioso y particular banquete de los Santos Populares. A la vez que pedíamos en la barra, una simpática y amable camarera nos llenó la mesa de vino, sardinas, chorizo y para finalizar una sabrosa entremeada, unos filetes entreverados de carne y tocino marinados en vino. 



En un buen 'arraial'  que se precie no puede faltar una rica sardinada, los bailes, el vino, los adornos, las hogueras, los fuegos de artificio y las plantas y vegetales que conforman parte de esta tradición, como la albahaca, el romero, el ajo porro, las habas, el higo chumbo, la flor de la alcachofa...Los Santos Populares están llenos de juegos, de supersticiones, de suertes como dicen ellos ligados al casamiento, al amor y a la riqueza.



Entre ellos, en San Juan manda la tradición saltar nueve veces la hoguera con una haba sin cáscara, otra con cáscara y otra con la mitad de ella, que luego se meterán debajo de la almohada para la mañana siguiente sacar una y averiguar si el año vendrá con riquezas o pobrezas, según la existencia de la cáscara. Uno de los muchos y divertidos fetichismos de esta festividad.



Estos días de junio busca un hueco para colarte en un desfile, en un baile, en un arraial. Disfruta del olor, de los colores, de la comida, de la música y del ambiente. 



El Algarve está lleno de muchas propuestas semanales en todos sus pueblos y ciudades: los desfiles en Quarteira, en Alvor, en Portimão en Monte Gordo, las verbenas en Tavira, Olhão, Castro Marim, Loulé, Fuseta, Faro, Albuferia...Mira cada semana nuestra agenda y prepárate para una velada que quedará en el recuerdo, al menos así fue para nosotros.

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