Paderne Medieval




En el Algarve, junto a los pueblos de mayor renombre turístico, están otros escondidos, desapercibidos para muchos en estos tiempos, pero que jugaron un importante papel histórico. Localidades que guardan bonitos tesoros patrimoniales y naturales. Uno de estos lugares es Paderne, una villa única y tranquila del interior algarvio a pocos kilómetros de la bulliciosa Albufeira, que celebra la entrada del nuevo año de una manera muy particular: recreando y recordando su pasado.

Pastelería Kubidoce





En Olhão todo el mundo conoce a Filipe Martins; uno de sus más jóvenes e ilustres reposteros, el autor del bolo rei gigante o el pastelero al que el famoso cocinero Jamie Oliver dedicó un artículo en su revista con su receta de folar. Un cocinero de grandes retos en todos los sentidos y el autor de los bombones más ricos de todo el Algarve. La ciudad cubista cobija una de las referencias de la pastelería portuguesa: Kubiodoce, un lugar donde la boca se hace agua.

Los domingos, mercado junto a la ría




Si los sábados era tradición en esta región que los productores del campo desembarcaran en los aledaños de los grandes mercados para vender sus mercancías, ahora en el Algarve los mercados de productores empiezan también a extenderse a los domingos. Primero, fue Faro quien creó tendencia con su Mercado Agrícola en el Largo do Carmo y ahora sigue sus pasos Alvor, que ha instaurado este año su mercado dominical en un escenario espectacular, a la orilla misma de su gran ría, uno de los tesoros naturales de esta tierra.

El nacimiento más grande del Algarve



Uno de los mayores atractivos de la Navidad algarvia está en Vila Real de Santo António; se trata del nacimiento más grande de la región, uno de los belenes más importantes de Portugal. El Centro Cultural António Aleixo, lugar emblemático de la ciudad iluminista, alberga un año más una gigante recreación de la historia del nacimiento de Jesús.Una visita obligada de nuestra Navidad en el Algarve, que siempre viene acompañada de dulces compras en la Aldea de Navidad, que se instala en la Plaza Marquês de Pombal durante todas las vacaciones y donde no faltan multitud de atracciones para los más pequeños. La Navidad en Vila Real de Santo António tiene una luz especial, infinita, donde el precioso rosado del atardecer parece formar parte del alumbrado festivo.