Taberna Remexida, algo distinto




La edad acaba determinando las preferencias gastronómicas. Primero, cuando eres más joven, te decantas por lugares económicos; luego te vuelves cosmopolita y quieres conocer y entender de las cocinas del mundo;  después perfilas tu matiz sibarita y sólo valoras por encima de todo el producto; y cuando ya compruebas que el buen producto también está en el mercado, te lanzas a ampliar horizontes probando la cocina creativa. En el momento que ya has pasado por todas estas fases,  ¿qué buscamos en un restaurante? Nosotros una experiencia, algo distinto, donde la comida sea el pretexto para tener una sensación nueva.  Si has llegado a esta fase, entonces tienes que visitar la Taberna Remexida en Castro Marim.


A la tercera fue la vencida, después de intentarlo el pasado año sin previo aviso, antes del concierto de Mariza en Castro Marim y de volver un día que cerraba este invierno, este verano hemos probado la Taberna Remexida, previa reserva para asegurar el éxito del tercer intento. Eso sí, con un baño previo en playa do Cabeço, no muy lejos de la taberna, y una cerveza, a medio camino, frente a la iglesia de São Bartolomeu do Sul, dos escenarios antagónicos, pero igual de encantadores.


Taberna Remexida es el restaurante del alojamiento rural Quinta da Fornalha, un hotel que condensa para nosotros muchas vivencias. A Rosa Dias, una de las dueñas de este lugar, la conocimos hace muchos años en una playa no muy lejana cuando se acercó a nosotros con unos planos para explicarnos entusiasmada el proyecto turístico que estaban construyendo en la huerta ecológica de su padre no muy lejos de allí.Después el azar no las devolvió en un mercado de Cacela Velha y nos hizo probar la ‘nocilla’ algarvia, un invento de la Quinta que sustituye el cacao por la algarroba.



Más tarde visitamos aquella Quinta maravillosa en medio del campo, donde mi hijo muy pequeño jugaba detrás de los gatos y gallinas y no se cansaba de tocar la campana de entrada a la tienda gourmet que tiene el lugar. En esa visita nos quedamos prendados de su chutney.



Desde este mes de julio guardamos un buen recuerdo más de esta Quinta con una cena muy sui generis en la Taberna Remexida, donde la mesa estaba preparada nada más llegar en un precioso porche, con su única cocinera y anfitriona Maria João esperándonos, con la que previamente habíamos contactado vía facebook.



La decoración de la mesa y ese porche con suelos de barro, vigas de madera, muebles rústicos, cortinas de saco, mapas antiguos o sillas de diseño demuestran el buen gusto que hay en este lugar en todos los sentidos y también su ligazón con la cultura algarvia. 


El mismo encanto guarda la parte interior de la taberna, la trastienda llena de cómodos sofás, libros y obras de artes y la tienda, donde se venden los productos gourmet que aquí se producen.


Examinamos la carta a la vez que probábamos el pan de S. Pedro de Solis de Mértola con los aceites aromatizados de la Quinta, a los que la flor de sal de Castro Marim le ponía un punto exquisito. Tan exquisito que me tengo que acordar de regalarle a mi amiga Rosa unas botellitas de estas por Navidad, porque aquella noche casi se las termina mojando el pan.


La oferta gastronómica de Taberna Remexida se sustenta en tres principios: los productos frescos del día, sobre todo de la huerta ecológica; la confianza en productores locales cercanos; y la cocina al momento; un respeto a los cánones del movimiento slow food.


Las propuestas para comer pasan por tablas de quesos, embutidos y productos algarvios o tibornas, que vienen a ser como nuestras ‘tostas’ con pan casero, regadas con aceite, untadas con ajo y acompañadas de quesos de Azinhal, mojama de Ayamonte,  jamón de pata negra, fruta y chutney de Fornalha o miel de Pedro Faria, que desprende la misma dulzura y sensibilidad que el apicultor. 



Además de gazpacho, sopa, ensalada o cuscús integral con los productos de la huerta hay otras sugerencias sustentadas en el recetario más tradicional algarvio que sólo puedes pedir si previamente las has encargado y para un mínimo de dos personas: coo las açordas (pan hueco y relleno), la caldereta de pescado, las migas de rape y gamba o la massada o fideúa de corvina. En Taberna Remexida no interesa pedir, sólo dejarse llevar como hicimos nosotros con la idea y las sugerencias que para esa comida tenga la chef.


En nuestro caso comenzamos con unas papas con milho o xarém, ese puré de maíz acompañado a veces de coquinas tan típico de localidades como Olhão. Y continuamos con una açorda de culantro, un plato realizado con migas de pan mojadas, huevos y aliño.




Pero lo realmente sorprendente de la Taberna son sus tablas, unos paneles coloridos que María va 'pintando' con las exquisiteces algarvias, combinando en esta obra de arte lo más sabroso del mar y la tierra. 


Nuestra cocinera nos preparó una tabla Remexida con un atún braseado realmente rico, gambas, queso de cabra, melón con jamón, quesos y ensalada.



Y una tabla Algarvia con mojama, boquerones, jureles aliñados, anchoa, higos, almendras y chutneys. 




Terminamos aquella cena con los sabrosos bombones que se hacen y venden en la Quinta y, por supuesto, con un rico aguardiente de madroño. El punto y final por antonomasia de una buena comida algarvia. 

DATOS DE INTERÉS:

-La Taberna Remexida abre sólo para cenas. Es preferible reservar antes e incluso encargar el tipo de comida. El teléfono es +351 926 122 969 y el email remexida@quinta-da-fornalha.com

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