Feria del Pan Caliente y del Queso Fresco de Vaqueiros



Cuando yo era pequeña las situaciones más chistosas casi siempre comenzaban con aquella frase de ‘había un inglés, un francés y un español…’ Pues algo parecido ocurre en esta historia que discurre en una de las aldeas más encantadoras de todo el Algarve,  la de Vaqueiros, perteneciente al municipio de Alcoutim. En este precioso poblado,  asentando en un paraje natural de gran belleza para caminar, se celebra  el segundo domingo del mes de marzo la Feria del Pan Caliente y el Queso Fresco; una cita que nos brindó el pasado año un divertido paseo y almuerzo internacional. 



No sé cómo se las apañan nuestros vecinos para despertar una gran expectación ante los eventos más humildes y campechanos; será quizá porque en buena parte del resto del mundo se echa de menos lo sencillo. 



Y si es por eso, como creo, no hay cosa más sencilla que el pan, el alimento más antiguo humanidad...Ese pan casero recién hecho, que si se acompaña con un rico queso multiplica su valor. 



El día que animé a mis amigos a apuntarnos a la marcha de la Feria del Pan Caliente y el Queso Fresco de Vaqueiros no podíamos imaginar que aquella cita, entrañable por cierto, pudiera atraer a tantos visitantes a esta diminuta aldea del Algarve, invisible en la mayoría de los mapas turísticos.



Nada más pasar Odeleite y coger dirección hacia Vaqueiros nos dimos cuenta, por los coches que nos precedían y seguían, que aquella cita iba a estar ambientada. 



Una impresión confirmada nada más llegar, donde una gran multitud de caminantes y corredores, llegados desde distintos puntos del Algarve, oriundos y foráneos, se preparaban para emprender la marcha con un rico desayuno que ofrecía gentilmente la organización a los participantes. 


Mientras nosotros nos disponíamos a iniciar el sendero a las 9.30 horas, los tenderetes de la feria se preparaban para abrir; se encendían los hornos para empezar a cocer el pan; y los fogones de los puestos de comida empezaban a calentar ricos pucheros y guisos serranos. Visto aquel panorama, ya teníamos claro dónde íbamos a comer y a merendar aquel día.


La mañana era espléndida, luminosa y radiante, parecía preparada para aquella caminata en la que nuestro grupo empezó a mezclarse con el resto de paseantes de todas las edades y de diferentes nacionalidades, compartiendo confidencias desde el primer momento.



La marcha está pensada precisamente para esa integración; para que todo el mundo pueda participar y disfrutar de un entorno natural y rural del Algarve poco conocido pero realmente bello. 




De los dos senderos propuestos por la organización, grandes y pequeños nos decidimos por el más extenso, el de 8 kilómetros, el doble que el otro. 




Alcoutim posee un magnífico territorio para hacer senderos. En total tiene 8 señalizados por sus diferentes poblaciones y en el caso de Vaqueiros encuentras dos itinerarios circulares de 13 kilómetros cada uno: el del Cerro Acima, Cerro Abaixo (PR 7) y el de En busca del Vale Encantado (PR 8)


Aquel día nuestra caminata discurrió por parte del camino del Vale Encantado. Un precioso paseo por un campo, que presumía ya de primavera, teñido de verde y floreado con jaras y amapolas. 


Para que la marcha se hiciera todavía más agradable, en mitad del camino nos esperaba una sorpresa; una pequeña camioneta con avituallamiento para continuar con fuerzas el trayecto. Una vez más, un detalle de la organización con los caminantes.


La ruta atravesaba un agradable paraje, que guardaba la parte más hermosa para el final, junto al parque de meriendas Fonte da Parrra y la zona cercana al pantano de Vaqueiros, con sus merenderos y bancos mirando hacia ese gran lago artificial. 



Cuando llegamos a Vaqueiros, la Feria del Pan Caliente y el Queso Fresco estaba en su mayor apogeo. 


Los puestos de licores del Barrocal, de dulces, de artesanía, de mermeladas,  de embutidos, de pan y de queso se situaban en una hilera desde la entrada del pueblo hasta la plaza de la iglesia. 


Recorrer aquel tramo fue como un vía crucis, más de 14 paradas en aquel zoco, que nos hizo llenar las mochilas de pan con chorizo, mermelada, bizcochos, tartas, galletas, quesos, hierbas aromáticas...



En el otro lateral, junto a una gran quesería, las masas de pan iban entrando y saliendo en los hornos alimentados continuamente con leñas y ramas. 



En general todos tenemos la impresión de que en nuestras ciudades el pan ya no es de verdad, que un impostor se ha colado en las panaderías, sustituyendo al verdadero, al que cruje, huele de lejos, al que no puedes dejar de pellizcar y no se pone duro en días.  Por eso, aquel día, todas las alforjas eran pocas para llevarnos aquel pan recién hecho. 


Junto a los hornos, se mostraban también las 'bonecas de juta' (muñecas de yute) que hacen las mujeres de Martim Longo y un alfarero enseñaba a Jaime y a Lucia a modelar su propia hucha. 




Terminadas las compras, llegó la hora del almuerzo. A la salida del pueblo se había instalado un gran comedor de campaña con largas mesas y diferentes barras, que ofrecían guisos de garbanzos y cordero, así como carnes y pescados asados en barbacoas improvisadas para la ocasión.



Ocupamos la mayor parte de una larga mesa a la que se unieron, a un lado, una expedición de amables ingleses residentes en Tavira y, a otro, una familia portuguesa y unos turistas franceses. 


Aquel almuerzo acabó siendo un banquete internacional, donde los comensales íbamos pasando los platos de un lado a otro de la mesa, compartiendo la comida, el vino y hasta las ensaladas, que la delegación británica traía preparada de casa para acompañar el pollo, quizá fiel en aquel momento a la política de austeridad de su primer ministro.


El vino y el buen ambiente contribuyó a que las risas se expandieran y que aquella deliciosa comida serrana tuviera mucho que ver con aquellas simpáticas historias de mi infancia, aquellos en los que había un inglés, un francés, un español y, claro, un portugués.


El día terminó con la música y el baile junto a las escalinatas de la iglesia de Vaqueiros, donde la fiesta tenía pinta de prolongarse después de nuestra despedida.



Si pueden, no se pierdan la Feria del Pan Caliente y el Queso Fresco de Vaqueiros, un evento que tiene mucho que ver con las raíces, con la exaltación de la vida rural, con los sabores de siempre, con la esencia de la cultura mediterránea. El refranero español, rico en frases sobre el pan, incluye aquella del 'Al pan, pan, al vino, vino', los portugueses la sustituyen por la del 'Pão, pão, queijo, queijo' ¿Y si unimos los dos refranes para la ocasión? 

DATOS DE INTERÉS PARA LA VISITA: 


-La Feria del Pan Caliente y el Queso Freso de Vaqueiros se celebra el segundo domingo del mes de marzo. El horario es de 9.30 a 16.00 horas. Desde las 13.00 horas hay actuaciones musicales. La marcha comenzará a las 10.00 horas.

-Vaqueiros es una aldea que se encuentra a 44 kms de Castro Marim. Para llegar a ella es necesario coger la carretera dirección Alcoutim y, pasando Odeleite, tomar la carretera EM 505 dirección Soudes. 




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