De mercadillos y compras en Loulé



Dentro de la gran gama de mercadillos que hay en el Algarve, hay uno diferente y destacable, el que se celebra los sábados de los meses de otoño y primavera en el centro histórico de Loulé. Y es especial por su mercancía y por el marco tan coqueto donde se lleva a cabo, esas calles estrechas que discurren desde el castillo al mercado, en la que además te encuentras con tiendas encantadoras con las que completar tus compras.




Está claro que Loulé se reafirma los sábados como un destino de compras, y no lo digo por sus nuevos centros comerciales junto a la Vía do Infante, sino por los mercados y mercadillos que se celebran este día en la ciudad: el de productores locales, en las tres calles aledañas a su Mercado con frutas, verduras y otros alimentos; el mercadillo semanal de ropa, menaje y otros productos, situado en la salida de la localidad hacia Boliqueime; y el mercadillo de otoño o primavera en el centro histórico, concretamente en el entorno de la entrada del castillo, el Largo Dom Pedro I y la Rua Vice Almirante Cândido Reis.



La particularidad de este mercadillo es que cada sábado ofrece una temática diferente: arte urbano y diseño, reciclaje, artes y antigüedades, o tradición, placeres y experiencias. Unas convocatorias que consiguen reunir en cada cita a los artistas y artesanos más interesantes de la región, que brindan a los visitantes objetos únicos, curiosos y bellos.



Hay adornos para la casa hechos con neumáticos, muebles con cartón, bisutería con basura reciclada, obras de arte de diferentes disciplinas, objetos de cristal, de corcho, juguetes de madera, calzado, jabones, ropa para peques, cestas, azulejos...



Pero lo peculiar y entrañable de este mercado es que en cada producto está puesta la ilusión y la pasión de su autor y el deseo de ofrecer algo especial a quien lo compra.




Para mi, que lo frecuento con asiduidad, el Mercadillo de Loulé tiene además un atractivo añadido: el lugar tan carismático en el que se montan los tenderetes, esas estrechas y pintorescas callejuelas del centro histórico.




Calles, como la Almirante Cândido Reis, en la que encuentras la tienda de productos regionales Al-Gharb, donde se concentra en multitud de artículos el sabor del sur de Portugal.


Continúa hacia el mercado y haz una parada en un nuevo y carismático lugar, O Postigo. Un local para 'petisquear' con un buen surtido de cervezas y vinos, acompañadas de latas de conservas y alguna que otra delicia.


No te pierdas tampoco un vistazo a una de mis tiendas favoritas 11 na Praça, dentro del Mercado de Loulé, con salida a la rua Ataíde de Oliveira, una de las invadida los sábados por los productores locales. El local es pequeño pero reúne todo tipo de productos de la región y te da además la opción de probar vinos, quesos, confituras y otras delicatessen en un pequeño comedor.



Para quien disfrute con la decoración y la ropa del hogar, no puede dejar de pasar por Casa da Bli, en la Avenida José da Costa Mealha, con sucursales también en Tavira, Vilamoura, Lagos y Quinta do Lago, y tampoco puede dejará atrása tienda y el taller Martina Wild at Art en la Rua 5 de Outubro, la que calle de las tiendas que baja hasta el Largo S. Francisco.



Entre tanto paseo y tanta compra es lógico que uno quiera pararse a saborear un buen café con un pastel o una cerveza y un petisco. Y para hacerlo, en Loulé también vas a encontrar ese día establecimientos muy especiales, como 11 da Villa, en el Largo Dom Pedro, un lugar diferente para 'petiscar' y cenar en la ciudad.




Y casi al lado, en la esquina, el elegante Café Q, tentándote con sus dulces para acompañar un rico café o incluso con una copa de espumoso, para continuar con glamour el día.



Pero, si prefieres una lugar con tradición, con historia y ligado al mundo literario, entonces visita el Café Calcinha, un establecimiento que abrió sus puertas en 1927 y acaba de estrenar su renovación. Un café de los de antes, incluido en la 'Ruta de Cafés con Historia' de Portugal, donde el poeta algarvio António Aleixo, inmortalizado en una escultura de bronce en su terraza, leía sus versos.



Saborea aquí un café con un folhado, el dulce típico de Loulé, la guinda a un día redondo o uno de los dulces regionales que adquieren la categoría de arte en la histórica Pastelería Amendoal, en la gran rotonda junto al mercado.



Loulé los sábados es una ciudad viva, cosmopolita, llena de matices y tentadora, no te la pierdas.


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