El Algarve de faro a faro



No me negarán que los faros tienen algo atrayente, en mí siempre han despertado la imaginación esas altas construcciones que alumbran el mar. Los asocio a historias de miedo, de conquistas, de misterios …y me intriga el interior de esas edificaciones cilíndricas que tienen unos ojos privilegiados sobre toda la costa. ¿Qué les parece si hoy viajamos por el Algarve a través de sus faros?

Desde Vila Real de Santo António hasta la Costa Vicentina, nuestro particular fin del mundo ibérico, la costa del Algarve está salpicada de Faros que guardan su costa y alumbran a sus hombres de mar. Grandes focos que iluminan la noche y se hacen visibles desde la sierra algarvia. Son ellos los que ponen luz al Algarve cuando se despide el sol.


Si en otros muchos países, regiones o costa hay una ruta de faros, porqué no en el Algarve. Te aseguro que de faro a faro tienes la oportunidad de conocer algunos de los tramos de la costa algarvia más espectaculares y, si además tienes la ocasión de subir hasta sus lentes, las vistas son de impresión, de esa que no se olvidan.


De los 30 faros que hay en Portugal continental, seis de ellos están en el Algarve. Y cuatro pueden visitarse los miércoles de manera gratuita. ¿Te apuntas a conocerlos?

-FARO VILA REAL DE SANTO ANTÓNIO (VILA REAL DE SANTO ANTÓNIO)


Nuestro viaje por los faros del Algarve arranca justo al lado de la frontera, en la ciudad de Vila Real de Santo António. Algo alejada del su centro histórico iluminista y comercial, se levanta su faro, una torre de 46 metros sobre una gran alfombra de pinares, la Mata de Vila Real de Santo António. Una gigante lámpara cuya luz alcanza los 48 kilómetros.


El lugar tiene mucho de paraíso, ya que la zona alberga la playa semisalvaje de Três Pauzinhos, justo en la desembocadura del río Guadiana, y a los pies del faro se extiende un laberinto de senderos para correr o pasear hasta la playa de Monte Gordo.

El faro acaba de cumplir 96 años y al final de su larga escalera de 220 escalones una pequeña terrazita te regala una vista espectacular del litoral portugués y andaluz. El faro se puede visitar los miércoles por la tarde, de 14.00 a 17.00 horas en verano y de 13.30 a 16.30 en invierno.


NO TE PIERDAS: Un sendero por los pinares de la Mata de VRSA y un baño en la playa de Três Pauzinhos. Termina el día con una cena o copa en el Grand Beach Club del hotel Guadiana, justo en la desembocadura del río.

-FARO DE SANTA MARÍA (ISLA DE CULATRA)


A unos 50 kilómetros de Vila Real de Santo António está otra de las localidades más carismáticas del Algarve, la ciudad marinera de Olhão, una villa llena de ambiente famosa por su mercado y su rica gastronomía. Desde el puerto de la ciudad, o también desde la ciudad de Faro, a pocos kilómetros de aquí, parten los barcos hacia las islas de la Ría Formosa, una de las maravillas naturales del país.


La parte más occidental de una de estas islas, la de Culatra, recibe el nombre de Farol, debido al imponente faro que se eleva desde el año 1851. Un 'rascacielos' 46 metros que contrasta con las blancas y pequeñas casitas de pescadores a sus pies. El faro se puede visitar los miércoles por la tarde, de 14.00 a 17.00 horas en verano y de 13.30 a 16.30 en invierno.

Bajo el faro se extiende una de las playas más maravillosas de la península, de aguas verdosas y limpias, donde todavía es posible la soledad.


NO TE PIERDAS: Un pescado asado o un guiso marinero en el restaurante À D. João. Visita la única Isla Desierta de Portugal, frente a la isla de Farol. Termina el día ‘petisqueando’ en las tabernas y bares de Olhão o con una capirinha en el bar Cantalopue del Mercado, frente a la ría.

-FARO DE ALFANZINA (CARVOEIRO)
A unos 50 minutos de Olhão queda el coqueto pueblo de Carvoeiro, ya en el barlovento algarvio. Desde su bonita y archifotografiada cala sale la carretera que te lleva hasta el faro de Alfanzina.


Pequeño, pero encantador así es este faro. Una edificación de 23 metros que empezó a funcionar en 1925 y que se elevó para controlar el cabo de Carvoeiro. El faro está ubicado en medio de uno de los senderos más bonitos de todo el país, el de los Sete Vales Suspensos de 5,7 kilómetros, que recorre al filo de los acantilados las calas más asombrosas de la costa algarvia, Centeanes, Carvalho, Benagil y Marinha. Justo al lado del mismo faro está una de las incorporaciones al sendero. El faro se puede visitar los miércoles por la tarde, de 14.00 a 17.00 horas en verano y de 13.30 a 16.30 en invierno.


NO TE PIERDAS: La visita en barco a la gruta de Benagil, una maravillosa catedral natural. Date un capricho con un almuerzo o cena con vista en el elegante restaurante O Pescador en Benagil. Termina el día con una puesta de sol en el chillout del Sky Bar del hotel Tivoli Carvoeiro.

-FARO DA PONTA DO ALTAR (FERRAGUDO)


No muy lejos de donde el río Arade se encuentra con el mar, en Ferragudo y a unos diez minutos de Carvoeiro, está el Faro da Ponta do Altar. Situado sobre un promontorio con la cala de Pintadinho a sus pies y la playa de Os Caneiros al otro lado.

El lugar donde se asienta el faro desde 1893 ofrece unas perspectivas impresionantes de la costa de Portimão y de la entrada y salida de barcos por el río Arade.


Como ocurre con el de Alfanzina, el Faro da Pontal do Altar, de tan sólo 10 metros, está en el trayecto de otro bonito sendero costero, el conocido como ‘Caminho dos Promóntorios’ de unos 7 kilómetros, que parte de la playa de Mole, pasa por la Torre da Lapa y llega hasta la cala de Paraíso en Carvoeiro.


NO TE PIERDAS: Una cena Michelin, en el restaurante Bon Bon o un almuerzo frente al mar en el restaurante Rei das Praias en la playa de Os Caneiros. Alarga aquí la tarde para disfrutar en el verano de una de sus famosas noches de fiesta.

-FARO DA PONTA DA PIEDADE (LAGOS)


Uno de los lugares más emblemáticos del Algarve es Ponta da Piedade en Lagos, pocos lugares han sido tan fotografiados como esta zona de la costa dorada de Lagos. Una costa donde los acantilados y las grutas adquieren formas muy sugerentes.


En esta zona tan especial y turística está el Faro da Ponta da Piedade, el más pequeño de todos los faros, construido en el año 1913, sobre los restos de una antigua ermita. Sin lugar a dudas, este lugar en lo más alto de los acantilados es uno de los parajes más espectaculares para disfrutar de las puestas de sol algarvia.


NO TE PIERDAS: Un paseo en barco por la Costa Dorada de Lagos, en la misma cala de Ponta da Piedade puedes coger un barco o kayak que te llevará por las calas, o bien hacerlo desde la Marina. Saborea unas otras con un vino algarvio en el chiringuito de la playa do Camilo. Y no te vayas sin disfrutar de ese ambiente nocturno en las pintorescas calles de Lagos.

-FARO DEL CABO DE SAN VICENTE (SAGRES)
El faro por excelencia del Algarve, es el del Cabo de San Vicente, un enclave histórico lleno de misticismo. Donde hoy está el faro estuvo en 1515 un antiguo convento cuya torre iluminaban los monjes con fuego para alumbrar los barcos. Hasta lo más alto del acantilado subido el temido pirata Francis Drake que acabó destruyendo el convento.


Habría que esperar hasta el año 1836 para que se levantara el faro, un lugar que durante muchos años permaneció en el abandono. Sería en los primeros años del siglo XX cuando el faro se reconstruye y moderniza, instalándose uno de los sistemas de lentes más potentes de Portugal y del planeta.


El faro, que cuenta además con un museo en su interior, es lugar de peregrinación a diario para contemplar unas puestas de sol memorables. Hasta aquí llegan decenas de personas para brindar y aplaudir cuando el sol se despide escondido tras las aguas del Atlántico. El faro se puede visitar los miércoles por la tarde, de 14.00 a 17.00 horas en verano y de 13.30 a 16.30 en invierno.

NO TE PIERDAS: Un sendero por Rota Vicentina, los percebes en tasca Correia de Vila do Bispo, prueba el surf en las playas de Beliche o Mareta, disfruta del ambiente surfero en la noche de Sagres.

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